Partiendo
siempre del interés de
los niños, esta vez se quiso
investigar los mecanismos evolutivos
por los cuales los anfibios tienen
vida acuática. Mediante la
disección de un sapo (uno
por cada grupo), los investigadores
se fueron planteando la idea de
cómo los anfibios evolucionaron
en ese sentido, consiguiendo salir
de la vida acuática y poblar
la tierra. Gracias a la observación
directa de los órganos y
estructuras de los sapos, los niños
notaron las ventajas que desarrollaron
los anfibios para el éxito
de su vida en la tierra. |
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Así
pudieron ver el corazón y
los pulmones que los sapos desarrollaron
para su vida en la tierra. También
experimentaron la textura de la
piel del sapo que permite al mismo,
entre otras cosas, respirar, tomar
agua y defenderse del adversario.
Comprobaron el sexo de los sapos
disecados. Confirmaron una primera
idea de que ellos se alimentan de
insectos, ya que abrieron el estómago
de un sapo y encontraron en su interior
varios insectos enteros y otros
procesados. |
La
actividad se realizó en el quincho
de PAIDEIA.
Todos los investigadores participaron
de una manera muy activa en la disección,
tocando y experimentando. Demostraron
además tener buenos conocimientos
básicos sobre la vida de los anfibios.
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